


Feliz sean todos los que te conocen y te conocerán, ¡dichosos aquellos que te descubrirán! ¡Y dichosos los que ya te conocemos!

Si estáis consciente de vuestra Fe, jamás Dios os abandonará ¡jamás!

La humildad nos ayuda a ser mejores, a comprender a los otros, a recibir más, a aprender y a estar más cerca de la Luz.

No hay mejor maestro que uno mismo, cuando tiene tropezones, lo que ha aprendido es lo que le sirve de sabiduría.

Recordarlo cada día, siempre hay un Ángel Guardián que os habla al oído, siempre hay un hada, por muy invisible que sea