


Simplemente estar agradecido y dar gracias a Dios cada día de lo que tenemos, sepamos apreciarlo, sepamos darle ese valor.

Seguir este camino recto y así podréis vivir en paz, en armonía, no en la perfección pero si en el camino recto

Cada vez que hagáis el bien, tenéis que pensar que os la hacéis a vosotros mismos.

Con La Enseñanza hay una transformación en nuestra anatomía, nuestro cuerpo, una transformación total, ya no somos iguales que antes, es imposible.

Siempre tenemos que dar gracias al Maestro de Tiberiades, a su Padre, y siempre recordar el Padre Nuestro