


Hay que saber decir no, hay que saber cerrar la puerta y otras veces hay que abrir los brazos grandes y decir ven, abrázame

Hoy vosotras y vosotros maestros, con vuestras manos, guiais las Almas y salváis Almas

Confiar en vuestra Fe, confiar en aquello que creéis, en la Fe más grande que podáis

Servidora os ama y siempre será vuestra amiga y siempre os llevaré mi corazón

El oro, la amistad sincera de los árboles, vuestros amigos sinceros, grandes, leales, que os dan todo a cambio de nada, y sombra cuando lo necesitáis