


El camino siempre es recto, que no tenemos que engañarnos, porque estáis siempre con nosotros, Tú y tu Hijo.

Hay que saber decir no, hay que saber cerrar la puerta y otras veces hay que abrir los brazos grandes y decir ven, abrázame

Hoy vosotras y vosotros maestros, con vuestras manos, guiais las Almas y salváis Almas

Confiar en vuestra Fe, confiar en aquello que creéis, en la Fe más grande que podáis

Servidora os ama y siempre será vuestra amiga y siempre os llevaré mi corazón