August 21, 2026

Agradecer, ¡y soñar en grande!

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🎧 Escucha el Mensaje en la voz de La Jardinera

Mis queridas semillas,

Voy a compartir con vosotros el Mensaje, este Mensaje también habla de Fe, pero diferente.

Había una feria muy grande en una capital muy conocida, podría ser de vuestro país o de un país extranjero.

En esa feria había un chico joven que tocaba el tambor, un tamborilero, y después había un hombre que era un predicador e iba a proclamar la fe y a hablar de la fe.

Entonces, en la feria, el chico empezó a tocar el tambor, una melodía, dos melodías y después ponía su gorrita para recoger el dinero que querían darle. Y el predicador estaba hablando de la fe.

Mis hermanos, creer, creer que la fe es lo más grande que tenemos. La fe os curará, la fe os llevará siempre a Dios. Y hablaba, hablaba, hablaba.

Cuando terminó el día, cerraron la feria y cada quien se fue a su pueblo y a su ciudad. Qué casualidad que en el camino se encontraron el joven del tambor y el predicador.

Se encontraron y el joven del tambor iba montado en un burro y tenía una cara muy seria, muy seria, no estaba contento.

El predicador lo miró y se pararon, y dijeron:

“¿Podemos hablar?”

“Claro que sí.”

Bajó de su burro, se sentaron, bebieron un poco de agua y le dijo:

“¿Qué tienes, chico? ¿Por qué tienes esa cara? ¿Por qué no estás contento?”

“No me hables.”

“Pero ¿qué tal te ha ido la feria?”

“Pues muy mal, solamente he ganado veinticinco reales y nada más. Me han dado de comer, de beber y veinticinco reales, pero es todo, no tengo nada más, ni siquiera una fortuna, y he tocado el tambor.”

“¿Y a ti cómo te ha ido, predicador?” Le dijo el chico.

Y el predicador dijo: Ay, joven, he estado todo el día predicando, todo el día convenciendo a la gente. Estoy cansado de repetir, repetir y hablar, no me han dado de comer, no me han dado de beber. He estado de pie todo el día y solamente tengo seis reales que una buena mujer que tenía fe me ha dicho: Tenga pobre hombre, por lo que ha hablado.

Así que vengo sin comer, sin beber, cansado y tengo seis reales. Pero agradezco a Dios porque al menos tengo seis reales.”

Moralidad, mis semillas.

Muchas veces pensamos que no tenemos nada, pero el chico tenía de comer, tenía de beber, tenía dinero, al menos para vivir un día, así que ser agradecido es de bien nacido.

Y el chico olvidó que tenía que estar agradecido, que tenía que dar gracias, porque a pesar de todo, había tenido un buen día.

Y eso nos pensamos todos, que tan poca cosa, nos merecemos siempre mucho más. Pero, ¿sabemos agradecer la poca cosa?, entre comillas.

Eso es lo que tenemos que apreciar.

Si nos lo han dado, lo hemos ganado, lo merecemos, seamos agradecidos.

Si somos agradecidos, damos valor a las cosas.

Si no somos agradecidos es que no merecemos nada, porque pensamos que somos el summum y en definitiva no somos más que los otros.

Así que de este Mensaje tenemos que sacar el agradecimiento, porque es nuestra recompensa, es nuestro premio, es dar valor a lo que tenemos, porque sabemos que se va a multiplicar.

Pero si nos vamos ya derrotados, no tendremos nunca nada.

Mis semillas, soñar en grande, pedir en grande, dar en grande y recibir en grande.

Ese es mi deseo y ese es compartir con ustedes.

El que se lo guarda, lo pierde.

Quien lo comparte, ¡ha ganado!, y continuarán aún más.

Con todo mi amor,

La Jardinera.

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