August 06, 2026

Amar

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🎧 Escucha el Mensaje en la voz de La Jardinera

Mis queridas semillas,

Hoy es una historia de amor hermosa, hermosa, hermosa.

Está dedicado para todos y para todas, especialmente a las mujeres, porque tenemos esa debilidad de enamorarnos, de ser románticas. No quiero decir que los chicos no lo sean.

Hay muchos que tienen una sensibilidad extraordinaria y que son muy románticos, mucho, mucho, mucho. Así que va dedicada para todos.

En un país muy lejano, de esos países de mil y una noche, había un castillo hermoso, con cortinas de seda, de colores, grandes ramos de flores, rosales por todo, hasta pavos reales que se paseaban en el gran jardín, árboles enormes, era preciosísimo.

Había un estanque grande, había cisnes, era una preciosidad.

El rey que la habitaba se enamoró, pero se enamoró locamente de una doncella.Una doncella que estaba a su servicio, una doncella.

La vio pasar cuando estaban en los jardines y entonces él se quedó paralizado de ver esa chica. Tenía una belleza extraordinaria.

Iba vestida como todos los empleados, como todos los esclavos.

Sencilla, pero su belleza interior era lo que brillaba.

Tenía algo especial, brillaba muchísimo.

Sus ojos eran hermosos, su cabello, toda ella. Era como si fuera un hada que andaba sin tocar el suelo. El rey preguntó: ¿Quién es ella? Es una doncella, majestad.

Por favor, ir a buscarla y deseo casarme con ella. Dice: Bueno, majestad, sus deseos son órdenes.

Entonces, fueron a buscar a la doncella, la llevaron a palacio, la llevaron primero a un baño donde siempre se bañaban las princesas, las reinas.

La bañaron, le pusieron agua de rosas, perfumes y la vistieron maravillosamente bien.Y después se la presentaron al rey.

Y el rey le dijo: “Estoy tan enamorado de ti que deseo casarme y que seas mi esposa.”

Ella lo miró bajo la vista y no dijo nada, le sonrió, y él era el hombre más feliz del mundo.

Y mandó a toda su servidumbre que prepararan la boda, el castillo, que prepararan todo, que mandaran invitaciones, pero al día siguiente, esta chica tan hermosa, la novia, cayó enferma.

La llevaron enseguida a la habitación, llamaron a todos los especialistas, los médicos, todo lo más conocido que había, todo, todo. Bueno, el rey tenía lo mejor de lo mejor.

Llamaron a los mejores especialistas de todo el extranjero, de todos los países, y nadie encontraba lo que tenía esta chica.No encontraban su enfermedad.

Todos les hicieron de todo, exámenes, análisis, le dieron medicamento.Nada, nada podía curarla, nada, nada.Y la chica se iba empeorando cada día, cada día.

Entonces el rey estaba desesperado porque era el amor de su vida, era el amor de su vida, él vivía para poder casarse con esa chica que tenía algo de especial.

Y la chica no hablaba y cada vez desmejoraba.

Uno de los ministros del rey le dijo: "Majestad, ¿por qué no manda llamar a un psicólogo, a un filósofo, a un sabio, para ver? Quizás puede encontrarlo".

Y entonces dijo: "Buena idea, buscarlo”.

Y entonces encontraron al más erudito que había en el país y lo trajeron, este erudito era un sabio muy conocido, muy conocido.

Tenía una gran escuela y le dijo: "Majestad, ¿permitís que hable solo con ella?" Porque los doctores dijeron:

"Nosotros tenemos mucho miedo. Si no hemos podido curarla, no vendrá ningún doctor, no vendrá nadie más de miedo. Si somos los mejores y no encontramos la enfermedad que tiene, es imposible."

Así que este sabio dijo: "Majestad, permitidme.Voy a entrar, voy a hablar con ella.”

Dice: "Pero por favor, a solas." Y el rey dijo: "Dejadlo solo." Entró y estuvo mucho rato con ella.

El rey estaba impaciente y dijo: "Ojalá encuentre la enfermedad, ojalá."

Y ya cuando se abrió la puerta de la habitación de la doncella, el sabio miró a su majestad y le dijo: "Majestad, ya sé su enfermedad."

"¡Ay!" Dijo: "Por fin podré casarme y por fin seremos felices." Y le dijo:

"Majestad, la curación de esta chica será su alegría de ella y se curará y sanará y se salvará, pero será también vuestro dolor y le dolerá tanto que no sabrá qué hacer. Pero su felicidad será hecha y usted tendrá un gran dolor y no podrá hacer nada."

Entonces él contestó rápidamente:

"Por favor, por favor, quiero saber la enfermedad. Haré lo que sea. Daré la mitad de mi reino, la mitad de mis propiedades, daré todo lo que sea necesario, pero quiero salvarla."

Entonces le dijo el sabio: "Bueno, ahora es el momento de decirle la enfermedad que tiene. La enfermedad de su sirvienta, la doncella, es simplemente que la deje salir del castillo de palacio, porque tiene novio y ella está enamorado de un criado suyo que está a su servicio. Por eso se está muriendo. Prefiere morir que ser infiel a su amor."

Entonces el rey dijo: "No puede ser, no puede ser.

Yo puedo obtenerlo todo, puedo tener todo, puedo mandar, puedo todo." Y entonces le dijo: "Majestad, el dolor que usted tiene es la salvación de la doncella." El rey se quedó pensativo.

Entonces dijo llorando: "Pues que sea así. Le doy el permiso para que se vaya y que pueda realizar su felicidad."

A la chica le dijeron: "Eres libre. Cuando estés bien, ya puedes salir de aquí y realizar tu vida con la persona que deseas.No te preocupes, eres libre." La doncella se curó enseguida, salió del palacio y por fin fue feliz y muy feliz.

Su amado también estaba enfermo, pero en silencio, así que el rey tuvo que empezar a buscar otra novia.

Pero la moraleja de esta historia es el ejemplo que nos da el rey, cuando es el amor verdadero, estás dispuesto a sacrificarte y a dar todo por esa persona. Porque amas sin condiciones.

Porque el amor no es poseer. El amor no se tiene que poseer, la persona que es posesiva y que quiere poseer el amor, lo perderá.Y el rey comprendió que a él no le costaba nada poseer lo que quisiera.

Pero eso no es amor, el amor verdadero era el sacrificio, era cumplir la Misión que él tenía de dejar a esa persona vivir y él el sacrificio.

Mis semillas, si sois celosas, por favor, dejar de lado los celos, dejar de lado las envidias hacia vuestros novios, maridos. No. Confiar.

Ahora, si no son fieles, daros media vuelta e iros, porque no os aman, que sea mujer o que sea hombre.

Lo más importante es cuando dejas todo para que la persona amada pueda ser feliz.

El amor no es poseer, el amor no es posesión, y todos y todas lo hemos creído. De verdad, mis semillas, cuando estamos enamorados queremos poseer a la persona.

Es mi marido, es mi novio, es mi esposa, es mi novia, es mi pareja, es mi compañera, no.

El amor tiene que ser libre para poder amar y vivir a dos y ser felices.

Y saber dialogar para uno hacerse pequeño y que crezca el otro.Y cuando le toque al turno al grande, que le dé al pequeño. Saber estar detrás para que el otro sea adelante y viceversa.

Ese es el auténtico amor, y cuando el amor ya se va, no hay que insistir la comedia ni el teatro, sino hablarlo. Hoy en día no le dan valor al amor, el amor es sacrificio, el amor son muchas lágrimas.

Pero es tan bello el amor, es tan bello el amor, por eso siempre servidora os dirá que el verdadero amor es la amistad.

Porque la amistad, cuando la das con el corazón y sinceramente, es para la vida y no pides nada a cambio a un amigo o a una amiga.Y cuando pides un favor, te lo da, pero no te dice: "Dame tanto".

Y cuando ese amigo o amiga lo necesita, te lo pide a ti y tú tampoco no le pides nada a cambio.Eso es el a-auténtico amor. Por eso esta historia es tan bonita y tan hermosa, porque nos da una lección.

No hay que poseer, la posesión es lo que nos hace perder el verdadero amor, que sea por un árbol, por una casa, por los bienes, que sea por las personas. No.

Poseer es el control y el control, cuando nos vamos, no nos lo llevamos. Amemos aquí y ahora.Demos lo mejor de nosotros mismos, porque esa cosecha la recogeremos, dejemos las posesiones.

Lo que necesitamos es vivir bien, sí, amar, pero se puede amar muy bien a los árboles, a las plantas, a los animales, a las piedras. Es tan hermoso la vida.

Y todo contiene amor, porque sin el amor ni crecen ni viven, esa es la auténtica Enseñanza que nos enseñaron hace dos mil años, dos mil años.Y la tenemos manteniendo hoy.

Así que vivir felices, disfrutar de los buenos momentos y ser en plenitud, que es lo más hermoso, sonreír. Que el corazón se os llene de alegría, de sonrisas y de amor.

Y hablando de amor, con todo mi amor,

La Jardinera.

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