
🎧 Escucha el Mensaje en la voz de La Jardinera
Mis queridas semillas,
Compartimos como siempre el Mensaje.
Siempre son mensajes de amor, mensajes que tenemos que leer lo que no ha estado escrito, porque son tan simples y tan sencillos que hay que ir a buscar esos tesoros que están escondidos en este mensaje.
Dos amigos estaban hablando juntos, habían hecho un paseo, como cada día, iban a pasear. Hacían su paseo, había pinos, algarrobos, era una montaña muy bonita.
El mar estaba un poquito más lejos, pero siempre cada día hacían el mismo paseo, siempre.
Y en el campo, uno de ellos se paró a oler una, una rosa, la acarició y dijo:
"¡Qué olor!, qué perfume da esta rosa. Es increíble, increíble, qué aroma, ya no hay estos aromas. Ahora lo que hacen son rosas, pero son híbridas. Ya le han quitado el perfume, son preciosas, pero no es aquel perfume de antaño".
Y su amigo se acerca y dice: "Perdona, ¿sabes una cosa? Pedrito, no es una rosa, ¿cómo puedes confundirla? Es un cardo, un cardo mariano".
El cardo mariano es esa flor que parece a la flor de la alcachofa, tiene unas florecitas moradas, pero pica, es picante, un cardo, después miraréis el significado y lo veréis, cardo mariano.
Es picante, es todo, todo, todo pica, de...Pues pica, de picantes.
Y dice: "Pero que no ves que es un cardo, no, es una rosa".
El amigo Pedrito lo mira y dice: "Es que yo, yo huelo a rosas, es que tiene un perfume de rosas muy agradable".
Lo mira de nuevo. "Pues tienes razón, Luis. Luisito, tienes razón, tienes razón, es un cardo. No me había dado cuenta, pero el perfume era tan agradable".
Y su amigo le dijo: "¿Sabes qué? Quizás es un perfume que te vino, pero es un cardo". Entonces, él bajó la cabeza y continuando andando.
Fueron andando y ya fueron contemplando de un lado, del otro, que estaba lleno de flores silvestres.
Había malvas, había achicoria, había manzanilla, había margaritas, había menta, había de todas las flores salvajes, muy bonitas: tomillo, romero, pero él olía a rosas.
Y ya llegando a casa estaban hablando, pero su amigo decía: "No me puedo quedar así, no me puedo", porque él tenía esa ilusión.
Al llegar a casa le dice:
"Mira, Pedrito, quiero decirte una cosa.
Cuando estabas oliendo el cardo, es cierto que no era una rosa, pero estoy seguro que te vino ese perfume de un recuerdo.
Podía ser de tu casa, podía ser de tu madre, podía ser de la nona, podía ser de una flor o un ramo que ofreciste a tu novia, la primera novia que tuviste. Quizás fue el cumpleaños especial de alguien que te recordó ese olor de rosas tan perfumadas. Y también quiero decirte algo. Cuando aparece la Madonnina, la Virgen María, todos huelen a un aroma sutil de rosas.
Perdóname porque te hablé de cardos, en realidad era un cardo, pero tú veías algo que yo ni lo olía, ni lo sentía.
¡Por favor!, he reflexionado, he reflexionado y eres mi mejor amigo.
Quédate con ese olor de rosas y piensa en el recuerdo más maravilloso.
Y si no te viene un recuerdo, acuérdate de la Virgen María, porque seguro que te acompañaba.
Seguro que ella te puso esa rosa en las manos.
Quédate con eso".
El amigo le cayeron unas lágrimas y lo miró.
Le dio las gracias:
"Gracias por tu amistad. Gracias por haber apreciado. Gracias por estar conmigo. Me quedaré con la Virgen. Me quedaré con ella, pero tengo que reconocer que es un cardo y que tú tenías razón. De hoy en adelante, observaré un poquito más. Pero qué buen amigo eres.”
Y así sonrieron y estuvieron tan contentos durante todo el día.
Mis semillas, quería deciros y repetiros, cuando tengáis amigos o un buen amigo, una buena amiga, guardarla.
Acercaros siempre de la gente que os aporta ese amor, ese perfume, que sabe reconocer, que sabe reflexionar y que después admite que metió la pata, pero que, en definitiva, hay que ver el lado bueno de las cosas y hay que ser siempre el amigo de toda la vida.
Estar siempre, porque la vida nos enseña que a estar al lado de la gente que amamos o de los buenos amigos, o aunque no conozcamos a la gente, pero que nos sentimos bien, ese es el olor de rosas, ese es el olor, ¡ese es el perfume! que se llama amor, simplemente.
Pero cuando hay personas tóxicas o que no nos aman, nos dejarán con las espinas, con el cardo, con el mal gusto.Y eso nos dejará un malestar general.
No, lo tenemos que apartar y tenemos siempre que ir con las personas que nos aportan, que nos aportan y comparten las buenas cosas, los buenos momentos de alegría, hasta un vasodilatador. ¡Sí!, porque eso es bueno.
E igual que todo es bueno, os deseo lo mejor y una gran sonrisa.
Y esa sonrisa ¡es la alegría de hoy!
Mañana, que tengáis un día ¡espectacular!, ¡espectacular!
Y que florezca en vuestro corazón esa Enseñanza Divina para poder transmitirla a cada Alma que mañana estará en frente de vosotros.
No os van a ver, os van a sentir.
Van a sentir en vosotras tres algo particular, una Luz, una alegría.
Van a notar algo muy grande que no podrán explicar, que no podrán saber, pero que serán tan felices, tan felices.
Y eso es lo que hará el gran éxito.
Con todo mi amor,
vuestra Jardinera.