June 21, 2026

Descubre la naturaleza con el Alma

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🎧 Escucha el Mensaje en la voz de La Jardinera

Mis queridas semillas,

Uno de los años de mi misión llegué aCambochia, Camboya.

Camboya es muy bonito, es un país precioso, tienen una gran fortaleza, como todos los países, Angkor Wat ¡Es algo extraordinario!

Los arquitectos de ese lugar estaban muy avanzados; porque tiene muchos siglos, e hicieron las puertas de tal manera, las construyeron, que cuando se levantaba el sol al este pudiera atravesar todo el castillo.

Cuando se acostaba al oeste, pudiese atravesar otra puerta, todos los castillos y todas las puertas, es algo extraordinario.

Hay caras de Buda que se pueden ver de cuatro esquinas diferentes la misma cara, la construcción es todo un arte.

Y lo fabricaron, es inmenso, es mucho más grande que cincuenta terrenos de fútbol, para que tengáis una idea. Es inmenso, y lo hicieron alrededor de un lago, construyeron un lago, desviaron del fiume para que llenara todo alrededor del castillo.

Pero cuidado, era como un mar, allí había lleno de nenúfares, flores, animales, de todo.

Vivían más de un millón de personas en esa época, había de todas los profesiones, existía de todo y eran muy poderosos.

Pero como todos los imperios que suben, después tienen que bajar.

¿Qué quedó? La selva, la selva, las orquídeas, esas flores tan maravillosas, esos colores tan bonitos. Los nombres de todas las plantas no las conozco, pero los colores sí.

Del amarillo al rojo, del violeta al blanco, del blanco al azul, del azul al marrón, de todos los colores.Y cuál más bella, más linda y más hermosa. Como siempre, fui a un monasterio y estuvimos hablando e intercambiando conocimiento.

Estos monjes se dedicaban a cultivar los nenúfares y las otras flores lotus, lleno de lotus. Los lotus, que ellos cultivan para comer, se comen las hojas, que son riquísimas, las he comido, en Vietnam, en Camboya y en Laos.

Las hojas las trituran y hacen una sopa agridulce muy buena, los tallos del lotus los hacen como si fuera confitura, y las semillas también se comen, y los pétalos, se aprovecha todo, y las raíces para medicina. El loto solo puede crecer en unas aguas donde esté elhumus, estén podridas.

Si hay podredumbre, nace el loto más bello del mundo, y en esa podredumbre es donde da la flor más hermosa y más maravillosa del Universo. Así somos los seres humanos, tenemos nuestro cuerpo, que es podredumbre, y tenemos nuestra Alma, que es lo más grande del Universo, así somos.

Ellos se cuidaban del lotus, de los nenúfares, de las flores y después también, aquí le llamamos hojas de elefante o marquesas, son hojas muy grandes, verdes, parecen abanicos.

Yo tengo dos allí en la piscina, pero allí son enormes, majestuosas.

Y otras plantas que no tenemos aquí, porque allí es la selva, le llaman la selva. Está el potos, están muchísimas.Todo es verde por la humedad y el calor. Y también están los árboles gigantes, como los, los árboles que existen en Guatemala, en Honduras, en El Salvador, que tienen unas raíces enormes, aparentes, muy grandes, muy grandes, muy grandes.

Buscaré el nombre, disculparme, entonces, abracé a un árbol y le pregunté:

“¿Cuántos años tienes?” Y me dijo: "Más de doscientos".

Tienes un corazón muy bueno y me contestó:

"Estoy cuidado, aquí el aire es puro, tenemos guardianes y nos cuidan".

Y le dije: “¿Puedo recibir un poco de tu energía? A cambio te doy un trocito de mi corazón.”

Y me dijo: "Estamos para dar y recibir".

Y lo abracé con todo mi corazón y me dio un trozo de su vida y yo le devolví un pezzetto del mio cuore, un trocito de mi corazón.

Qué intercambio más maravilloso, y le pregunté: “¿Qué preocupación tenéis aquí los que son de tu especie?” Y me dijo: "Lo que más tenemos miedo”, y quiero que recordéis, miedo, el mundo humano tiene miedo de la muerte, el mundo vegetal tiene miedo de las epidemias.

Y me dijo: "Si hay epidemias como los hongos, los virus, los champiñones, es lo mismo, si hay plagas, nos pueden contaminar y para nosotros sería perder las hojas, nuestras capas, nuestros vestidos, nuestra ropa, nuestra piel. Nos atacarían los animalitos y sufriríamos mucho".

“¿Y qué hacéis?"

“Te voy a explicar", me contestó el árbol.

En todo lo que ves alrededor de esta grande selva, foresta, hay unos seres diminutos que están en una dimensión que no veis los humanos. Esos seres están constantemente protegiendo nuestro Campo Magnético, tenemos un campo como vosotros, tenemos un aura como vosotros, tenemos las mismas vibraciones, a otro nivel. Y entonces ellos van viniendo y van reconstruyendo cada vez que ven que hay un peligro.

Ellos están ahí y entonces me dijo: “¿Crees en el ángel de la guarda?” En el angelo di custodia?”, Y le dije: “¡Sí, creo!”, pues nosotros también.

Y os voy a dar un ejemplo.

Cuando encendéis una Luz o cuando hay un rayo de sol, mirad bien que en ese rayo de sol o de luz hay mil partículas, departicule, unas partículas que trae el aire, que está en la atmósfera, que no vemos, pero que inhalamos, que respiramos.

Aquí mismo está lleno de esas partículas, son invisibles, pero las respiramos, las inhalamos, ellos también.

Los árboles tienen piel, tienen corazón, tienen años, tienen sangre, como nosotros, que es la salvia, es preciosa porque cuando cortamos una rama le cortamos un brazo.Cuando cortamos una ramita le cortamos un dedo, y si no lo cerramos, no cicatriza y se escapa un poquito de sangre. Depende cómo es la rama. Siempre aconsejo de poner barro, es decir, tierra con agua o arcilla.

Se pone y ahí ya no se va la salvia, y la cicatriz le ayuda a continuar a vivir, es muy sencillo. Si estáis en el campo y veis que un árbol le han roto una rama y veis que sale la salvia, el pino ya sabéis que es la resina.

Entonces, hacer pipí, coger con un palito una piedra y poner la tierra, y con esa tierra se la ponéis al árbol. El pipí es un ácido muy bueno, desinfecta y es muy bueno, no mata a las plantas, al contrario, es una medicina.

A mí me ha pasado y lo he hecho, puedo hablar de mi experiencia.

Entonces, el árbol, muy divertido, me dijo:

"Me gusta hablar contigo". Y yo le dije: "Yo también, yo también, pero quiero ir a ver a tus compañeros, a los que están alrededor".

Y me dijo: "Háblales, te contestarán, hay unos que son una belleza, otros que son muy grandes, otros pequeños y otros muy peligrosos.Ten cuidado, algunos tienen veneno, pero siempre son buenos".

Así que fui descubriendo las flores.

La begonia es la siempreviva, la llaman la alegría, la siempreviva y en Brasil la llaman Ave María, fijaros, una sola flor. Su cuerpo es tiernito, frágil y fuerte a la vez, pero siempre florece, no le gusta el sol, semisombra.

Y me dijo: "Soy feliz porque me cuidan y me dan agua, pero no mucha".

Después las orquídeas, vivimos con nuestros amigos los árboles, pero siempre que no nos dé el sol. Nuestras raíces se pegan en los árboles, nos alimentamos del aire, que es el oxígeno, y de la humedad de la selva, de la lluvia, porque aquí siempre llueve y sale el sol.

Tenemos lo que necesitamos y así podemos florecer y le damos la belleza a cada árbol que nos ayuda y que nos da la casa, nos alquila su cuerpo.

Las enredaderas son una belleza porque siempre están verdes, pero tienen que tener prudencia porque hay árboles que las aceptan y otros que no las quieren, porque está la hiedra inglesa, que se llama, que es la que aprieta el árbol y lo mata.

Aquí en Europa llamamos la hiedra del amor: te amo tanto que te ahogo y te mato, o te dejo vivir pero siempre en prisión. A mí me gusta mucho esa hiedra, pero hay que tener cuidado porque invade, yo he plantado, yo he plantado.

Y la que había aquí la riego porque es bonita, es muy bonita, pero hay que saberla dirigir y conducirla, es importante. Después están estas hojas que llamamos marquesas. ¡Qué belleza! Cuando os contemplo me gustaría tanto hacer una fotografía, pero no quiero porque mi recuerdo es vosotras que estáis vivas.

Y dijo: "Los habitantes de Camboya, nos utilizan para comer, pero también nos ofrecemos para paraguas. Cuando hay la temporada de las lluvias, dura unos meses, llueve fuerte, fuerte, fuerte, pero dura poco tiempo.

Entonces, cortan una hoja y se cubren los monjes y la gente se lo pone de paraguas, de parapluie. O si hace mucho sol también se cubren y otros para hacer viento cuando hace mucho calor, pero después se lo comen, se hierve y pueden hacer pasteles también.

Pero como ornamento para embellecer puedes ponernos donde quieras, siempre estaremos muy elegantes.”

“¿Y qué os hace placer?”

“Que cuando vienen los humanos nos miren. La mirada para nosotros es un alimento. Si nos acarician, que sea suave, porque con su acaricia les transmitimos energía, pero le quitamos lo que lleva negativo y le damos energía.”

“¿Y no os puede hacer daño?” Le pregunté.

”No, porque cada noche nuestra respiración es ese CO2, lo sacamos fuera el carbono, pero al día siguiente, los primeros rayos de sol y el rocío, esas lágrimas de lluvia que caen nos acarician de nuevo. Por eso mantenemos la atmósfera limpia, para que los humanos respiren, para que los humanos vivan felices, para que los humanos tengan una vida contemplativa.”

Me encontré un campo de bananas y dije majestuoso, qué bonitos sois como planta.

Les abracé.Me dieron las gracias a su manera.

Me dijeron: "Sírvete, coge todas las bananas que quieras, aquí tienes las pequeñitas, las medianas, las más grandes. Te aconsejamos la pequeña, las más grandes, es para la cocina, es verde".

Le di las gracias y me dijo: "Nacemos para dar nuestra vida de fruto. Una vez que han cortado la ristra, es decir, el ramo de banana, de bananos, ahí nos toca descansar. Y vienen los jardineros, los campesinos, los propietarios, no, pero los que trabajan y tienen que cortar a ras este árbol de banana, de banano.

Pero es porque ya está naciendo mi hijo ¡y mi hijo mañana dará un ramo de bananos más precioso que el mío! Y así nacemos y vivimos."

Me encantó porque me enseñó que somos de pasaje, que estamos aquí atemporal y que hacemos igual que esos bananos.

Damos lo mejor, pero dejamos una semilla.

Entonces, fui a ver otras plantas, otros árboles.

¡oy! hay un árbol con unas flores moradas, yo le llamo el árbol de Buda, todo morado, morado, morado. Un morado lila, precioso.

Ese árbol, cuando Buda estaba meditando, cayeron todas las hojas para cubrirlo, que el sol no lo quemara y lo llamó el árbol de Buda. Esas flores son dulces, la gente de Camboya le pone harina, un huevo, miel, lo pasa a la padena, a la sartén y se lo come como un biscuit, un buñuelo.

Es buenísimo, nosotros aquí lo hacemos con la flor de la acacia, de la acacia, hacemos eso. Así que ese árbol también le dije: "Qué hermosura, qué belleza, tus hojas son pequeñitas, ¡pero múltiples! Tus hojas son bonitas porque son onduladas, pero muy pequeñitas. Y tienes muchas, muchas, muchas."

Dice: "Cuando se van las flores, tenemos que continuar con la belleza de nuestros brazos, de nuestros dedos, de nuestra cabeza. Tiene que estar siempre poblada, siempre hermosa, porque el Universo nos contempla, nos da su agua y nos da su luz para crecer."

Me quedé muy agradecida porque me dio una buena lección.

“¿Cómo está tu corazón?” Le pregunté.

”De maravilla, cuando doy flores, soy el más feliz y la más feliz.”

Hay macho y hembra en los árboles, hay femenino y masculino, hay animales que son híbridos, pocos, pero hay animales que son macho y hembra.

El caracol puede fecundar él solo, hay otros animales, pero son muy raros.Y hablando de animales, solo un animal macho, masculino, puede llevar los bebés. Solo un animal, en nuestro planeta solo un animal lleva los bebés en su vientre macho, male, masculino.

El caballito de mar, el caballito de mar cuando se acopla con su compañera, ella deposita sus huevos dentro del abdomen del caballito de mar y él lleva los bebés hasta que nacen. Pero vamos a continuar con los árboles, que es el reino vegetal.

El reino vegetal es tan hermoso que su corazón de este árbol morado estaba feliz por dar las flores a los humanos, a los animales, a las hormigas, a los gusanos, a los caracoles, a las serpientes. Hay muchas serpientes en Camboya.

Hay muchas cobras y todas venenosas, todas venenosas. Pero me enseñó los árboles a decir: "No son venenosas, están obligadas a tener ese veneno, porque de ese veneno se hace medicamentos y sirve para el ser humano. El ser humano lo utiliza, ellas se defienden, solo pican si les atacan, solo pican si les amenazan, pero solo viven para hacer lo que hace un humano: nacer, vivir, procrear y morir. Ellos no tienen Alma".

Le di las gracias a este árbol y me fui a un mango.

Los mangos, deliciosos, ellos eran los reyes porque decían: "Nuestra felicidad es producir muchos frutos. Más producimos, más vienen a vernos, más vienen a acariciarnos y más nos cuidan.”

“¿Cómo está tu corazón?”

“Bien, tenemos mucho humus, estiércol, porque nos dan mucho alimento. Podemos producir más frutos.Nos cuidan contra las plagas, contra las epidemias, nos cuidan las hojas, las ramas y que ningún animalito nos toque.Somos muy felices.Solo tenemos un enemigo: que no nos falte agua y que tengamos siempre el clima adecuado, pero somos muy felices."

Fui a abrazarlo, le hice la reverencia y me fui a ver a un aguacate.

Los aguacates allí están por millares, hay muchos, buenísimos, buenísimos, ellos eran felices. Cogían mucho, les rompían ramas y decían:

"A veces el hombre no es consciente que cuando va a obtener un fruto nos rompe las hojas, nos rompe las ramas. Son heridas que tenemos que sanar y curar, pero tienen que estar conscientes que somos seres vivos."

Así que también lo abracé.

Hay una fruta que es un árbol enorme, enorme, enorme y su fruto pesa tres, cuatro, cinco kilos.

Está en el árbol, muy altos, suspenden por un tallo muy cortito. Pero vais a comprender por qué. Porque pesa de tres a cuatro kilos, otros de un kilo, un kilo y medio.Y está todo lleno, lleno de picantes.

Tiene puntas como clavos, igual que clavos, igual que si estuviera todo de clavos o tornillos. Cuando lo coges no puedes aguantarlo porque está lleno de clavos, tornillos, como si fueran pinchos. Es muy bueno, pero tiene una olor que no podéis soportar.

En Bali, alguien que está aquí dice que nunca más comerá porque nos ofrecieron, yo me lo comí, pero la olor, tienes que ponerte una pinza. Es horrible, una olor a cloacas, pero el fruto es muy bueno, muy sano, muy sano.

Nuestro querido y amigo José Luis nos ofreció con su corazón, pero ya no lo vimos más. Pero es el fruto nacional de allí de Camboya, de Vietnam y de Laos, así que lo agradecí, el árbol es enorme, el fruto no lo toqué.

Lo dejé a los propietarios que lo vieran y me alejé, es una olor insoportable. No lo pueden mandar en barco ni en avión, porque no llegaría por la olor. Solo haceros una imagen de la olorcita. Encontramos también carambolas, que es una fruta como una estrella.

Encontramos mamey, todos estos frutos exóticos había por millares, cocos por millares, dragón por millares, de todo.

Es algo extraordinario, y también estaba la belladona. La belladona es una flor muy bonita.

La planta es verde, pero la fruta es negra, pequeña. La belladona es un veneno violento, si te comes una, mueres en el acto. Aquí tenemos, en Europa tenemos, pero es muy preciosa para los laboratorios, especialmente para cardiovascular.

Hacen medicamentos para todo lo que es sanguíneo, cardiovascular.

Y nos dijo: "No hay nada malo. El malo es el hombre si no sabe emplearlo".

Hay insectos que necesitan este veneno para combatir, y necesitan el néctar, las abejas para producir miel.

Así que se necesita de todo en el microcosmos, porque hacemos parte de ese gran macrocosmos. En medio de toda esta selva, mis semillas estaban rodeados de mariposas de todos los colores.Se te acercan, te acarician, no tienen miedo.

Pero lleno de flores, lleno de mariposas, llenos de colibrí, llenos de pájaros, llenos de aves. Comen el néctar abejas, api, dan miel y polinizan los frutos. Cada árbol me explicó: "Si no tuviéramos a los pájaros, no podríamos tener frutos.

Si no tuviéramos los frutos, no podríamos tener una existencia realizada. Si no existieran las flores, los árboles, ¿los pájaros de qué vivirían? Las mariposas, los insectos, hasta los mosquitos, todos necesitan los unos de los otros.

Ahí hay muchas, mmm, libélulas, muchas libélulas. Hay agua y cuando hay lluvias, las libélulas siempre hay por millares.Y también por la noche, eh, los bichitos brillantes, luciérnagas.

Está lleno de luciérnagas porque el clima lo acepta, es decir, hace bueno.

Y los árboles los invitan con sus grandes ramas, que son sus brazos.

Les dicen: 'Venid, colocaros aquí'. Y entonces esas luciérnagas se instalan y les van dejando un alimento. Cada vez les dejan como un pegamento que tienen ellas.

Ese pegamento ya no les pican, si vienen a comer un parásito, no se acercan porque saben que se van a quedar pegado, como si fuera pegamento.Entonces, el árbol está agradecido a las libélulas y también a estos bichitos luminosos, y a las mariposas.

Me dijeron los árboles: "Queremos que sepas y que digas a los humanos: Una mariposa dura veinticuatro horas. El momento de estar en la crisálida y una vez que la crisálida se rompe, sale, estira las alas.Unos segundos tiene que secarlas y cuando se seca tiene que rápido ir a volar, alimentarse, procrear, poner los huevos, dejarlos y al final del día morir. No todas, la mayoría.Se me cerró el corazón, pero es la ley de vida.

Otras mariposas tienen colores como ojos para despistar, despistar a los pájaros, que son enemigos, que vengan a comérselas.

La naturaleza está hecha tan perfecta que solo el humano no se da la pena de observar, de escuchar y de contemplar.

Por eso, vosotros que tenéis la suerte de tener la Enseñanza, abrid vuestros ojos, que es el Chakra 6. Abrir vuestros oídos, que es el oído interno, abrir vuestro corazón, que es vuestra conciencia. Amar y sentiréis el auténtico Amor de todo lo que nos rodea, es inmenso.

Esas mariposas se disfrazan porque así no las comen los pájaros u otros bichos, otros animales, pero es curioso que tienen que luchar un día. Nosotros algunos viven cien años, otros menos, pero ya es un siglo.

Escuchar a los árboles, escuchar las plantas, escuchar la naturaleza, hablar con ellos. Tenéis que saber que las coccinelas, las mariquitas, este bichito rojo con puntitos negros, va a limpiar siempre, siempre, siempre va a limpiar las plantas donde está le puceron.

Son unos bichitos verdes pequeñitos, que también las abejas van a cogerlos para llevarlos a su casa y darlos a las crías y mantener donde ellos tienen, donde hacen la miel, las colmenas, es que es todo un reino.

No me pararía de hablar y es muy muy grande, por eso siempre observar.

La patata que comemos, que es un manjar exquisito, para Servidora es uno de los mejores. La patata nos ha salvado la vida en la época de la peste. ¡Nos salvó la vida! Antoine Parmentier nos salvó la vida cuando la trajo de América del Sur, aclaremos las cosas.

¡Nos salvó la vida! Pero la mata de la patata no es elegante, pero es bonita, hace una flor blanca con un color amarillito, el pistilo amarillito.

A veces quizás tiene un moradín, es elegante, no muy grande, al final nos da una lección, se va secando.

Y el campesino está esperando que se seque, porque cuando se termina de secar, quiere decir que los frutos ya están preparados para recoger.

Esas hojas que eran verdes, esas flores blancas perdieron y dejaron de existir para dar la vida a las semillas que se convirtieron en patatas. Esos tubérculos que nosotros comemos patatinas, que adoro, que adoramos.

Y también en robe de champ, quiere decir con la piel al vapor, que son deliciosas. Esa mata dio la vida, nos muestra que cuando nosotros va pasando el tiempo nos duele la rodilla, la ginocchia, el pie, los brazos, a veces la espalda, otras veces los riñones, otras veces la cabeza, los dientes, el oído, nos duele todo.

Pues así se van pasando los años para prepararnos la nueva vida. Y esa planta empieza una hoja amarilla, después, veis, después seca hasta que llega al final.

Y está alegre porque ha dado su vida. ¿Y los árboles?

Sus raíces nos enseñan que son nuestros pies, que tenemos que tener equilibrio fijo en la tierra. Si no tenemos los pies bien anclados en la tierra, no podremos vivir en el cielo.Tenemos que tener nuestras raíces en el suelo para poder tener nuestra cabeza en el cielo, en el Universo.

El ciprés, hay muchas razas de cipreses, unas de mi preferida es el ciprés. El ciprés este que es tan perfumado, que no se pudre. La madera de ciprés no se pudre, el cedro, el cedro del Líbano, que es el ciprés.

El cedro del Líbano es uno de mi preferido, huele muy bien, no se pudre. Al principio, cuando el hombre, después del hombre sapiens, primero el hombre troglodita, etcétera, etcétera, neandertal, cuando empezó a conocer lo que era el árbol, desde esa época construyeron los primeros barcos, las primeras casas, las primeras catedrales, las primeros castillos con cedro, porque no se pudre.

Hay otro pino también, que ahora no recuerdo el nombre, pero que se crió en Zaragoza. Por eso ahora se llaman los...Está pelado. Zaragoza tiene una montaña que es un desierto, porque cuando fueron las tres carabelas fabricaron de esos pinos, fabricaron los barcos y ya no crecieron más.

El cedro siempre tiene la cabeza hacia el cielo porque mira a Dios. Él no extiende los brazos, él solamente levanta la cabeza, y un detalle es que siempre están alrededor del cementerio. Cuando vais a un cementerio, siempre lo reconoceréis porque está siempre rodeado de cipreses, de cedros. Siempre.

Porque dicen que el cedro o el ciprés cree en Dios. No, es porque es un árbol, árbol duradero, dura una eternidad, es sobrio y va a acompañar a la última demora para renacer la nueva Alma. Es un árbol de una gran belleza, de una gran belleza.

No le gusta la calor, no le gusta, pero ningún bicho se puede acercar, ningún insecto. Cada árbol tiene sus cualidades y sus talones de Aquiles. La ceiba, ahora me viene el nombre del árbol que existe en El Salvador, en estos países que he citado, Guatemala y, y dónde es mi compañero, ahora no me acuerdo, bueno, es Honduras.

En estos países y en otros está la ceiba, es inmensa, inmensa, es de una gran belleza, gran belleza. Pues todos tienen un vocabulario exquisito, una comunicación única, al igual que el reino animal, al igual que el reino mineral.

Espero que se os quede grabado estas palabras para que podáis apreciar la tierra, que es nuestra madre, para que apreciéis las flores. No es obligatorio plantar ni sembrar, pero si podéis sembrar una semilla, ponéis una raíz y esa raíz es vuestros pies.

Y vuestros pies, todos los caminos, dijo César, llevan a Roma. Pues vámonos a Roma, pero yo digo no, vamos a todo el mundo.Comeros el mundo con la Madonnina, con el Maestro de Tiberíades, con Buda, con todos los Iniciados, con todos los Seres de Luz, con vuestra Alma.

Recibir siempre el Amor del Universo, la alegría, la Fe, hacerla más grande. Recibir lo más grande, que es la Luz que lleváis dentro, y guardar vuestra Alma, que es inmensa, si estuvierais conscientes, comprenderíais mi amor, que tengo por vosotros.

Es un Amor sin límites, ¡sin límites! Así que quedaros con estas preguntas y respuestas, con esas flores maravillosas y con la paz interior, que es tan importante, os llevo en mi corazón.

Acompañadme, no me abandonéis.

Con todo mi amor,

La Jardinera

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