July 11, 2025

Aprender y quitarse la ignorancia

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🎧 Escucha el Mensaje en la voz de La Jardinera

En un huerto, mis queridas semillas,

en ese huerto de una casa muy bonita, vivían animales domésticos, gatos, perros, ovejas y roedores, es decir, ratoncillos. El gato, el más grande, el mayor de la casa, tenía hambre y dijo, voy a merendar, a ver si puedo cazar un ratoncillo, y de pronto vio a dos, y fue detrás de ellos corriendo, corriendo, corriendo, pero los ratones son más rápidos y más listos y se metieron corriendo en un agujerito.

Los ratones al interior dijeron, “¡cállate! No hables, no hagas ruido.”

“¡Uy! Pero ¿aquí tenemos que estar mucho tiempo?”

“¡Shhh! ¡Calla! Mientras que nos esté oyendo, no se irá el gato y nos estará esperando, y tenemos que tener paciencia.”

Y estaban esperando, esperando. El gato dice, “pero ¿por qué tarda tanto? ¡Miau! ¡Miau! ¡Salir de ahí! ¡Salir de ahí!” Y los ratones dicen, “¡uy!, ¡Ves! Te lo había dicho, está ahí esperando que salgamos. Nuestra vida está en peligro, no te muevas.”

Y continuaron a esperar, pero el gato se aburría porque decía, no puede ser, no salen y yo tengo hambre, tengo hambre. Se fue a dar una vuelta y de nuevo vino. ¡Miau! ¡Miau! No se oía nada, dice, “¿se habrán escapado?” Y de pronto oí un ruido. “Ah, no, están dentro”. Y los ratones decían, “ya no puedo más, tenemos que salir, ¡vámonos a nuestra casa! Aquí tengo miedo, tengo miedo, ¡vámonos a nuestra casa!”

El gato dijo, “bueno, si no quieren salir, vamos a intentar otra cosa. ¡Wu! ¡Wu! ¡Wu! ¡Wu!”

“Ay,” dice el ratoncito al otro ratoncito. “¡Hermano, prepárate! ¡Ha llegado el perro de la casa! ha echado el gato. Ahora sí que podemos salir, ya no hay peligro.”

En ese momento los ratoncillos estaban seguros, tranquilos y felices y salieron corriendo, y ¿a quien se encontraron? al gato. Y el gato fue detrás de ellos y le puso las dos garras encima y se dio un banquete buenísimo. Y después limpiándose sus patitas dijo, “aquí, como no aprendas a hablar dos idiomas, te quedas sin comer.”

Mis semillas, ¿qué quiso decirnos ese gato?

Primero, que el saber, no ocupa lugar, segundo, que nunca es tarde para estudiar, para ir a la escuela, a la universidad, para leer, para aprender y sobre todo, no tener vergüenza para preguntar.

Vale más preguntar mil veces que morir ignorante, morir ignorante es algo tan triste que no lo deseo a nadie.

Pero ese gato fue inteligente, aprendió los dos idiomas.

¿Qué no tendrán estas generaciones que hablan cuatro, cinco idiomas y a veces hasta siete? Eso es la suerte.

Eso es querer avanzar en la vida, eso es querer el sacrificio de su karma para hacer un Camino Recto para realizar sus sueños, para realizar sus deseos, aprender al menos dos idiomas.

Recordar siempre, mientras más información tengáis, más valéis y más poder tendréis.

Con todo mi amor,

La Jardinera

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