
🎧 Escucha el Mensaje en la voz de La Jardinera
Mis queridas semillas,
Hablando del amor, hay muchas maneras de amar, una de ellas os va a encantar porque la vamos a compartir. Había un gusano que estaba en un jardín muy hermoso y se había enamorado de una flor.
Era una flor bonita, linda, con unos colores maravillosos; y ese gusano se enamoró de ella y dijo: “tengo que darle un beso, tengo que besar mi flor, me da la vida, me da la esperanza. Tengo que besarla, pero ¿cómo llegaré a ella?”
La flor estaba alta, hermosa, brillaba, y cada día el sol salía y acariciaba sus pétalos, y brillaba aún más. Y el gusano cada día estaba más enamorado, y dijo, “tengo que darle un beso a mi amada flor, pero ¿cómo haré?”
Entonces habló con sus amigos y les dijo: “¿Cómo podría hacer para ir a darle un beso a mi amada? Quiero darle un beso a la flor, estoy enamorado de mi flor.”
Sus amigos le dijeron,
“queremos ayudarte, pero es imposible, tienes que verte, eres un gusano. Es imposible que sin pies puedas llegar, que sin manos puedas alcanzar. Así que olvídate, olvídate y deja que la flor deje su vida y tú mírala desde la tierra.”
Y el gusano les dijo, “no mis amigos, tengo que llegar a ella.”
Y día tras día el gusano contemplaba su flor, pero siempre decía, “tengo que llegar, tengo que llegar.”
Entonces un día se atrevió y empezó a subir sobre el tronquito de la flor y empezó a subir por el tronquito, subiendo, subiendo.
Y cuando estaba a medio del tronco, por la mañana hizo la mitad, la otra mitad la hizo por la tarde, pero cuando llegó la noche se durmió. Y al dormirse se resbaló y cayó en el mismo sitio que había empezado.
Al abrir los ojos vio que estaba en el suelo y dijo: “no puede ser, tanto esfuerzo y no he podido llegar, pero lo intentaré.”
Y le dijeron sus amigos: “No insistas, no insistas, has nacido gusano, ¿por qué quieres ir a darle el beso a tu flor?”
“Es que tengo que llegar”, y entonces lo intentó de nuevo. Toda la mañana llegó hasta el medio tronquito de la flor, y por la tarde la otra mitad, pero llegó la noche y tuvo que dormir, y al dormir se resbaló y cayó de nuevo.
Y dijo: “mi flor, tengo que darle un beso, la amo, la amo, es bella”, entonces una noche estaba durmiendo y dormía tan fuerte. y tenía tanto amor y tanto cariño por su flor, que todos ya estaban desesperados porque decían:
“Es imposible, es imposible, tienes que dimitir, dimite, no insistas.”
Y él dijo, “mi flor, tengo que besarla. Estoy enamorado de ella.”
Y tanto soñó tan fuerte, tan fuerte, tan fuerte en su sueño, que cuando se despertó se había convertido en mariposa.
Le crecieron las alas al gusano y fue mariposa. Entonces voló y llegó a su flor, la acarició con sus alas, le dejó todo su polvo de oro. Y ella le dio su polen, y ese gusano fue feliz porque por fin pudo besar a su amada flor.
Fue el amor más puro, más lindo y más hermoso de la naturaleza, porque ya en su cuerpo de gusano, ya le indicaba que ese corazón sería transformado en mariposa. Y la mariposa tenía que alimentar y transmitir la vida.
Mis queridas semillas, si ese gusano no hubiera persistido, si ese gusano no hubiera soñado, si ese gusano no hubiera querido realizar su sueño, no hubiera obtenido ese amor infinito y hubiera realizado lo que luchó tanto.
Si lo realizó, vosotros podéis más, y la perseverancia es la madre de la constancia, la madre de la paciencia y la realización.
Continuar, mis semillas, porque no hay barreras que impidan los deseos ni los sueños. Así que continuar, porque el sueño es pensamiento, palabra y obra. Con el Chakra 6 realizáis lo que el gusano hizo y lo cumplió.
También es el deseo de Servidora que podáis hacerlo vosotros.
Con todo mi amor,
La Jardinera