May 29, 2025

Mi fe, mi camino recto

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🎧 Escucha el Mensaje en la voz de La Jardinera:

Mis queridas semillas,

Fuimos a pasear a un sendero muy bonito que llevaba a unas montañas y venía un grupo conmigo y miramos el camino con sus piedras, fuimos subiendo, apareció un río y lo estuvimos contemplando, y escuchando su murmullo, silencioso y al mismo tiempo parecía una melodía.

Al llegar a la cima de la montaña vimos que había unos taladores, unos hombres que cortaban los árboles. Los necesitaban para hacer casas, hacer papel, fabricar papel y habían arrasado toda la montaña, pero solamente habían dejado un árbol y nosotros miramos y nos preguntamos: “¡qué árbol más hermoso!, ¿cómo es posible que no lo hayan cortado?, si es el más grande y el más hermoso que hay aquí, es único”.

Y estaban muy intrigados, muy muy intrigados.

Se acercaron a los leñadores, estaban cargando todos los troncos, las ramas, las raíces y les dijeron: “y el árbol este, ¿cómo es que no lo han tallado?” y dijo “¡ah! ese árbol no vale nada, ese árbol es inútil, no sirve para nada.”

Miraron todos y dijeron “¿cómo es posible?, si es hermoso,”

“Justamente tiene unas ramas grandes, enormes, debajo podría acobijar a más de 100 personas, podrían sentarse en la sombra, podrían soñar o cantar o comer, pero no vale nada. Es demasiado grande, tiene demasiadas hojas, demasiadas ramas. No vale nada ese árbol, por eso lo dejamos.”

Y uno de ellos de este grupo dijo, “es increíble”.

El hombre, cada uno admira su valor, su pensamiento, y sobre todo no da importancia.

¿Cómo es posible que les deje indiferentes este árbol, que representa el todo?

Y se giró hacia el grupo y les dijo:

¡Ojalá mañana vosotros, vuestros hijos y vuestros nietos se parezcan a este árbol! Hermoso, majestuoso, generoso y que pueda dar sombra, que pueda dar abundancia y que pueda tener esa belleza. No seáis árboles pequeños porque en la pequeñez está todo lo insignificante cuando no se quiere ver más grande.

No seáis torcidos como muchos árboles porque esos árboles torcidos nunca llevarán una vida correcta. No queráis crecer debajo de otros árboles porque el que quiere crecer debajo de un gran árbol nunca podrá alcanzarlo.

Recordar bien, seáis únicos y manteneros siempre en el camino recto, que es el que lleva a la serenidad, a la belleza y a la generosidad.

Todos estuvieron de acuerdo, se dieron la mano y dieron la vuelta al tronco del árbol, lo abrazaron y le dieron toda su energía y un trocito de su corazón.

El árbol a cambio les sacó todo el campo magnético que tenían cargado, cansado y les devolvió un manto: todo, todo dorado de energía y de fuerza.

Nunca más olvidaron ese árbol y nunca más olvidarán que el camino solamente hay uno, aquel que tú crees, aquel que tú quieres seguir y aquel que has decidido hacer. Te llevará a la felicidad, te llevará a la alegría, te llevará a la esperanza, porque como ese árbol, sois únicos.

No olvidarlo nunca, sois almas únicas con un poder infinito, no os paréis al físico, no os paréis a la materia, es efímera.

Los japoneses esperan un año que florezcan los cerezos en flor y saben que será ese día el único, el más mágico y el más grande.

Porque tal como florece, muere, por eso es efímero igual que nosotros.

Pero la belleza es infinita, como nuestra Alma, eterna y así tenéis que ser, guardar esa grandeza, guardar y alimentarla, y reforzar siempre la Fe, es la que nos guía y la que nos mantiene.

Con todo mi amor,

La Jardinera.

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