
🎧 Escucha el Mensaje en la voz de La Jardinera:
Mis queridas semillas,
Había en un bosque muy bonito, lleno de robles, robles preciosísimos ancianos con cien años o más, robles que hacen corcho. Corcho, para el que no lo sabe, su corteza se corta y se hace el tapón de las botellas de vino o de las botellas de perfume bueno, se hace también una especie de tejido para ponerlo en la pared, suelos, buscar en el diccionario, corcho y lo comprenderéis. Se corta hasta una cierta altura del árbol, se recorta y después el árbol vuelve a producir ese mismo género y más lo cortan y más crece.
En España estos árboles que son robles se llaman alcornoques, alcornoques, para el español es muy familiar, no en toda España nacen, especialmente en Portugal, es la fabricación más grande del mundo, es en Portugal.
En este bosque tan hermoso hay algunos jardines, hay algunos rincones, hay muchas Puertas Cósmicas, es muy bonito, por eso había dos ángeles, porque en esas Puertas Cósmicas o de Shambhala, bajaron dos ángeles y se sentaron en unos bancos, que enfrente, hay un bosque encantado. Cuando es encantado es porque hay todo y no hay nada, no hay nada, solo unos árboles sin hojas. Son como unos tronquitos de abedul, pero están encantados, por eso eligieron ese rincón.
Y los dos ángeles se saludaron y uno de ellos dice, “¿por qué estás aquí?”
Y el ángel Abel le dijo,
“me hago muchas preguntas”,
“¿te haces preguntas?”
“Sí”.
“¿Y qué preguntas te haces?”
“¿Por qué he venido? ¿Por qué he vuelto de nuevo a este planeta? No lo comprendo, ¿qué hace? ¿Por qué hay tanta humanidad? ¿Qué estoy haciendo? ¿Y tú? ¿Por qué estás aquí?”
Lo vamos a llamar, Caín, qué eran los dos hermanos, los hijos de Adán y Eva, qué dice la historia.
“Pues he venido también porque quiero saber qué significado tiene nuestra existencia. Si somos Almas puras venimos a ayudar a la humanidad venimos a darle la belleza, venimos a darle oxígeno, venimos a darle agua, venimos a cuidar de ellos, le enseñamos los caminos, les cuidamos del peligro, les damos el amor de la naturaleza, de los animales, de los minerales, le enseñamos todo lo que hay más bello aquí en este planeta Tierra.”
Entonces Abel le contestó “esa misma pregunta no encuentro la respuesta, pero si hemos venido debe de haber una razón. Y he buscado en la humanidad y me he encontrado humanos muy buenos y han pasado toda su vida con padres buenos una niña preciosa, una juventud muy buena, han hecho estudios, han tenido pareja, han tenido familia, se han hecho mayores, han cuidado su casa, su trabajo, han tenido su jubilación y ya cuando llegó el momento de hacer el último viaje, cerraron los ojos para siempre, sus cuerpos se quedaron aquí en la tierra, sus hijos, sus nietos y amigos asistieron al último viaje y se acabó, tuvieron una vida ejemplar pero mi pregunta es ¿qué han hecho en este planeta? y la respuesta es nada, ¿comer? dormir, reproducir y esterilidad. Ni ayudaron a la tierra, ni ayudaron al cambio climático, ni ayudaron a las aguas, ni ayudaron a la naturaleza, ni a los animales, no se interesaron por nada, tuvieron una vida ejemplar para ellos, pero no hicieron nada. Por eso tendrán que volver, porque lo que dejaron sin hacer tendrán que volver a hacerlo, es decir, tienen que empezar por cero, tienen que saber lo que es el sufrimiento, lo que es el hambre, la sed, la alegría, la tristeza, la miseria y la riqueza.”
“¿Y tú?”,
“Yo he visto a una joven que tuvo, como todos los jóvenes, una niñez como tú has dicho, buena, buenos colegios, buena juventud, trabajo, ahora es diferente, tienen ya la independencia, pero nunca estaba satisfecha.
No le gustaba trabajar, no le gustaba estudiar, no le gustaba estar en su casa, no le gustaba que le mandaran, no le gustaba como todos los jóvenes, no les gusta nada, no sabe lo que quiere, ha empezado varias cosas, es muy inteligente, pero nadie le interesa ni las bellas artes, ni la literatura, ni la música, ni el bricolaje, ni siquiera, ni siquiera plantar algo, o ir a buscar hierbas para hacer herboristería, ni siquiera mirar los pájaros, ni siquiera recoger frutos que los tiene en la mano, pero no le interesa, esa persona como tantas otras tendrá que volver, porque su Alma no ha cumplido su Misión y tendrá que volver y volverá en un país de miseria, en un país donde la gente es de color, y tendrá miseria, y tendrá que trabajar, y tendrá que mendigar, y tendrá que llorar, y tendrá que tener hambre, y no tendrá que vestirse, y no tendrá ningún vehículo, nada para ella, tendrá que ir a la basura. Será un hombre, será despreciado, porque será un pordiosero.
Esto es lo que corresponde cuando no cumplimos nuestra Misión.”
El otro ángel le dijo... “pero ¿nosotros la hemos cumplido?”, “sí” “Venimos aquí, pero nos quedaba algo de otras vidas, por eso solamente nuestra existencia es de corta duración, para terminar el ciclo, por eso estamos aquí, para terminar de ayudar a esas Almas que van a venir, les ayudaremos, los acompañaremos y le pondremos la mano en el corazón, para que no vuelvan a venir como nosotros.”
Y le dijo...
“¡Qué razón tienes!”
Cada Alma que elige venir a un planeta, ejemplo la tierra, tiene una Misión que cumplir. Elige a los padres, elige el país, elige el lugar, elige la familia, elige el trabajo. Y después, cuando ya tiene el conocimiento, ahí decide de ser y de cumplir su Misión.
Es muy sencillo, solo son dos palabras, Aceptar y Obedecer, cuando la persona o el ser humano no quiere aceptar y obedecer, entonces escucha a su cuerpo, pero cierra su Alma en una cárcel. Entonces su cuerpo le da la ambición, la avaricia, los celos, la envidia, la maldad y ahí los amiguitos del bajo astral lo dominan.
Hay mucha gente que quiere el poder, y lo tiene porque esos amiguitos le ayudan siempre a tener el poder. Hay muchísima gente, los hombres más ricos del mundo, los que han comprendido, están cumpliendo su Misión porque no es malo el dinero.
El dinero es una energía muy poderosa, tan poderosa como la Luz, con la diferencia que la Luz es para el Alma y la Misión y el dinero es para utilizarlo, utilizarlo, es decir, guardar lo que se necesita y el resto ayudar a los otros.
Todo lo que la humanidad guarda, como herencia, como poderes, como propiedades, como terrenos, como dinero en islas que no, free, en sitios que están escondidos, como Suiza, Luxemburgo, cito los nombres porque no me viene ahora la palabra.
Paraísos fiscales, ya está, paraísos fiscales, toda la gente tiene dinero en los paraísos fiscales, está muy bien, pero cuando se mueren, ¿quién los hereda? Quizás hijos, quizás nietos o quizás se lo queda al banco si no hay nadie.
Podría daros muchos ejemplos con nombres y apellidos, pero es muy delicado porque son gente muy, muy, muy, muy famosa y todo se sabe, pero en petit comitéos puedo dar nombres y apellidos, sabéis que todo está registrado, pero nunca os oculto nada, siempre os hablo con la verdad.
Os guste, o no os guste, siempre os hablo con la Verdad, Servidora.
Así que, si cumplen su Misión y dan una parte de dinero, os voy a citar a Billy Gates, Billy Gates, era el hombre más rico del mundo, cuidado aún es rico, riquísimo, pero ¿sabéis qué le pasó?
Era el más feliz porque tenía éxito, tiene éxito, tiene dinero, tiene poder, es admirado, tenía una mujer que era un sol para él, ejemplar. Han abierto una ONG en la India, están haciendo el bien, era algo brillantísimo.
Solamente le faltaba a Billy Gates una corona dorada para decir que era un Ángel porque lo tenía todo, tiene tres hijos, los hijos brillantes, algo increíble, educados, todo bien. Y ¿qué pasó? que al tener tanto se olvidó de su Misión, se olvidó de lo que vino a hacer y divorció, por una secretaria que tenía que ya conocía.
Le pareció que era mejor y que tendría más caprichos, escuchó la caca de vaca, escuchó el cuerpo, escuchó solo su físico, su carcasa, escuchó solo su piel, lo más feo y débil que tenemos, la caca de vaca.
Y se fue con ella, divorció, se casó con ella, hoy en día está llorando y está diciendo al mundo entero que solamente se ha equivocado una vez en la vida. El día que se divorció de Linda, el día que se divorció de Linda, se equivocó porque fue el día más desgraciado de su vida.
Es lo único que quiere en el mundo, a su mujer y le gustaría venir con su mujer, pero su mujer está muy dolida y ese hombre que tenía todo lo ha perdido todo. Tiene dinero, tiene poder, tiene éxito, pero está solo, con una tristeza inmensa, con un peso de conciencia que nunca se lo quitará de encima y morirá solo.
Aunque estén alrededor su familia, aunque tenga todos los presidentes a su alrededor, el mundo, pero morirá solo con su conciencia, ¿por qué? Porque no cumplió su Misión, si era feliz y tenía todo y estaba ayudando, el Universo le daba más dinero, más poder, mucho más y ahí se perdió.
Hay dos cosas que el hombre, plural, hombre y mujer tenemos, o el dinero nos da la felicidad, si lo compartimos y si sabemos administrarlo, e inteligentemente lo usamos, o bien el dinero nos utiliza a nosotros y ahí es donde no terminamos nuestra Misión y tenemos que volver.
Pero no volvemos como estamos, no, hay que empezar de cero, hay una persona que es una de las más inteligentes, sabias y eruditas del mundo, nació con todo el conocimiento, nació con todas las posibilidades porque ya había aprendido en otras vidas todo lo que es la convivencia en este planeta.
Todo lo conocía todo, todo lo conocía, todo, todo lo conocía, conocía todo, trabajar la madera, trabajar el cemento, trabajar el hierro, trabajar el oro, hacer joyas, trabajaba el maquillaje, trabajaba todo.
Hasta os puedo decir que podía hacer dibujos, podía hacer obras maestras, hasta podía hacer medicina de toda clase, no había nada que no conociera, podía conocer la medicina china, japonesa, tibetana, la de belleza, la de cirugía estética, la nacional, la todo, todo, todo, sin deciros también, electricidad, agua, cocina, plancha, coser a máquina, todo, no había nada que no sabía hacer, todo.
Pero se olvidó de un detalle, de un detalle, cuando un maestro japonés Zen conoció a esta persona, hacía muchos años, vio que era un ser de Luz único, y que podía llegar muy lejos y terminar su Misión para poder ser de nuevo un Iniciado, en otra vida, un Iniciado, pero ¿qué le pasó?, le ayudó mucho su maestro, y también, en el lugar donde fue adoctrinado.
Adoctrinado es... es mucho, porque estos centros, no me acuerdo ahora cómo se llaman, son unos centros muy estrictos, severos, hay que trabajar de todo, hay que trabajar con piedras, hay que construir casas, a veces te puedes encontrar en una montaña y tener que construir, pues no sé, una casa, una torre, lo que sea, otras veces te puedes encontrar cerca de un río y tener que levantar y tener que hacer, otras veces te pedirán, en ese lugar, era otra religión, pero se acercaba mucho a lo de Buda y también podía construir una pagoda, podía construir muchas cosas, una iglesia, lo que le pidieran, todo, sabía hacerlo todo, todo.
Pero qué lástima, qué lástima, porque en un momento de su vida, esta persona le venció más la avaricia, el poder y entonces la fortuna lo desvió, la fortuna, fue muy rico o muy rica, muy poderosa o poderoso, mucho.
Todo el mundo le apreciaba y todo el mundo le respetaba, podía tener lo que quería con una sonrisa, con una sonrisa. Tenía su banco de taoísta para la meditación, tenía todo, su traje también de artes marciales, todo, todo.
Y todo lo perdió porque pensó que era el más grande que podía con todo y la propio avaricia o interés o la vanidad o el orgullo, yo diría más vanidad y orgullo, prepotencia, que solamente se quedó con el material, solamente con el material.
Pues esa persona, hombre o mujer, tiene que volver de nuevo, tiene que volver de nuevo.
Ya dejó esta vida, pero tiene que volver de nuevo y empezará por cero, empezará por cero y será mujer y los hombres abusarán de ella, los hombres le tomarán el pelo y los hombres se desinfectarán cuando la toquen, se pondrán productos porque tendrán miedo de coger enfermedades, imagínense que vida le espera porque la había terminado toda, toda, había pasado por todas las vidas, por todas las profesiones, por todo, la más brillante o el más brillante, pero tiene que empezar de cero, de cero, esa persona ya no está aquí en este mundo, por eso os hablo porque tendrá que venir de cero, de cero, no terminó su Misión, no la terminó, solo por engañarse a ella misma.
Muchos jóvenes y otros menos jóvenes piensan que, habiendo trabajado 30 años en una empresa y ha hecho su Misión, habiendo ayudado a la gente con una ONG y viajando en países y dando ropa o llevando medicamentos, lo que sea, piensa que ya ha terminado su Misión, pero está reconociendo cada vez que es perezoso o perezosa, no reconozcáis, hay muchas veces que me dicen, “Jardinera no me gusta tus mensajes porque estás hablando de mi hija o estás hablando de mi hijo o estás hablando de un tal o de otras personas”.
No, yo os hablo de lo que estoy viendo los jóvenes en los mayores, en la gente de la ciudad, de cada ciudad que he vivido, he vivido en Vietnam, he vivido en Laos, he vivido en Camboya, he vivido en Tailandia, he vivido en China, he vivido en toda América Latina, he vivido en muchísimos sitios, en muchos países, he vivido en Afganistán, en Pakistán, en la India, en el Nepal, en muchos sitios, otros que no me acuerdo, pero he vivido y he podido conocer a muchísima gente para conocer la humanidad, si somos iguales, en que nos parecemos ¿por qué hemos elegido el país, el lugar y la familia?
Y ahí he aprendido mucho, sobre todo en India y en el Nepal, que ellos creen en la reencarnación. El islam también cree en la reencarnación, pero en otros planes y en una vida mejor, por eso la Fe es tan grande y tan fuerte.
Nosotros creemos de boquita hacia afuera, de boquita hacia adentro lo que nos conviene, lo que no, estamos sordos y ciegos.
Mis semillas, los dos ángeles han venido para recordarnos que tenemos una Misión que cumplir sea la que sea, la que nos toque.
En otras vidas nos hemos conocido, nos conocemos todos, todos, no creáis que es por casualidad que Servidora ha estado en vuestros países, no, es que también he vivido en esos países.
He estado y he dejado algunos detalles y he venido a cerrar ciclos, cerrar ciclos es estar en paz con uno mismo, es ayudar al otro, es dar esa puerta para que pueda cerrarla la persona misma, estar en paz con su Alma y con su conciencia, nada más, nada más, el resto ya sabéis, ahora ya existe la eutanasia.
Entonces, ¿para qué luchamos? ¿para qué luchamos? ¿para qué? ¿para guardar? ¿Sabemos si duraremos para nuestra herencia? No ¿De quién será la herencia la que no tiene hijos? Yo conozco a mucha gente que no tiene hijos y los jóvenes no quieren hijos.
No quieren hijos, por eso la mayoría viven el día al día, no les interesa, ni el dinero ni la ambición. Y cuando le gusta la ambición es porque quieren llegar a los 40 años y poder entonces vivir lo que se merecen, cosa que antes no existía.
Pero hoy se suicidan, hoy no ven la Luz al fondo del túnel, hoy los jóvenes nos matarán. Como están haciendo ya, ahora un niño de 5 años y de 14 años han matado a su cuidadora, porque son jóvenes y no pueden estar en centros, ni en la cárcel.
Los ponen en lugares donde pueden estar con una familia y tener una vida equilibrada, pues ese niño de cinco años con un cuchillo de la cocina la ha matado, le ha dado tantas puñaladas que la mató y el hermano le ayudó y se fueron corriendo.
Esto es estos días, sin deciros lo que pasa en el mundo entero, pero los jóvenes hoy no tienen escrúpulos, no tienen conciencia porque los padres les hemos dado todo para que nos sufran, para que ellos no pasen por donde hemos pasado nosotros.
Nosotros no hemos tenido móvil, no hemos tenido máquina, coche, carro, ellos tienen todo y más. Nosotros teníamos el vestido o el pantalón que heredábamos de nuestras hermanas, nuestras primas, o lo que nos daban.
Ellos no, viven a última moda, ahora hay anorexia, sólo por caprichos, para parecerse a modelos o a influencer, y antes, era porque no teníamos para comer, que teníamos anorexia, es decir, estábamos delgadas porque no teníamos para comer.
Jamás ha estado la gente con un cuerpo tan bien como cuando la guerra, la segunda guerra mundial, la primera y la segunda, ¿por qué? Porque no había para comer y tenían que ir en bicicleta, tenían que hacer ejercicio obligados, porque no había transportes, no había nada y tenían que comer, pero no había y hacían bicicleta.
Y andaban a pie, hoy hay que pagar para hacer bicicleta. Hay que pagar para comprar una bicicleta estática. Hay que pagar para comer bio, hay que pagar para adelgazar, hay que pagar para operaciones estéticas, hay que pagar para quitar la grasa, hay que pagar para mantenerse bellas en el espejo y feas dentro con envidia, celos, hay que pagar por esa prepotencia, ese ego y ese egoísmo, como esta chica, que su marido la dejó, porque no hacía nada.
Sólo viajaba con una ONG, por el placer, sólo vivía para aprender técnicas, sólo estaba viviendo para ella sola, pero no se daba cuenta que su marido se iba yendo con otras mujeres. Hasta que llegó el día que su marido le dijo “chau” y se fue, o adiós y se fue.
Ella era tan prepotente, tan orgullosa, que dijo “ah es igual, lo llevo muy bien, no me molesta, no me ha afectado, no me ha hecho daño. Y hoy en día después ya de casi 15 años o más no ha digerido ese divorcio.”
Gracias a Dios no tienen hijos, así no tienen que pagar ni sufrir, pero ella continúa con la prepotencia y el orgullo de que es la mejor, de que sabe todo y que está por encima de todo, pero está sola, no tiene a nadie y las amigas de conveniencia, porque tampoco la toleran, la toleran, pero no la aceptan.
La toleran, pero no la aceptan, y os puedo decir, mis semillas, que es una persona maravillosa, viven lejos, no la veo muy a menudo, quizás una vez al año, a veces.
Pero es una persona con cualidades extraordinarias, también sabe hacer de todo. Y tiene un don, pero de qué le sirve ese don, si su Alma la tiene encerrada por el ego, el ego la pierde, tendrá que volver de nuevo.
Porque no está cumpliendo su misión, hay otra persona que tampoco no la conocéis. Estuvo en una escuela, en esa escuela sufrió muchísimo, mucho, porque había una disciplina muy estricta, muy severa y ella era muy rebelde, muy rebelde, muy rebelde. No aceptaba. Era celosa, envidiosa, caprichosa, prepotente, por momentos, y no quería hacer... bueno, sí, irse a pasear, o irse con la dirección, con los directivos, ser la número uno, aplausos, ser admirada, ser la única, pero no se daba cuenta que estaba estudiando, que era una escuela única, que estaba aprendiendo con dolor, porque ella quería.
Hay dos maneras de aprender con dolor o con amor, ella eligió el dolor, y sí, pasó muchísimo dolor, sufrió, sufrió mucho, pero es porque ella quiso. Y una vez que terminó la escuela, porque hay un límite, donde ya cuando has terminado los estudios, ya tienes que ir a la sociedad. Cuando se encontró en la sociedad, estaba perdida, lloró amargamente, amargamente, porque hay un lema en esa escuela, me buscarás y no me encontrarás.
Y el segundo, hoy lloras, hoy estoy llorando yo, pero mañana tú llorarás lágrimas de sangre.
Y se echó a reír y mandaba a los directores a pasear o a la M, o matarlos, o con unas tijeras también cortar, eso lo vio en otra persona, que con las tijeras cortaba las piernas de los directores o de los que trabajaban allí, o monitores.
Aquella personita empala a uno de los monitores, lo empala, pasa trailers, le corta las piernas y esta persona tuvo miedo, tuvo miedo y avisó, pero cuando ya se cumplió los años de estudio, se tuvo que ir.
Hoy después de unos años, cinco, seis años, ha vuelto y ha visitado aquella escuela y ha llorado, pero esta vez da alegría y ha dicho sí, lloré lágrimas de sangre, sí, me encontré abajo del abismo de todo, pero gracias a esa escuela única y gracias a lo que aprendí, porque no sabía nada, ni freír un huevo, nada de nada, ni cómo funciona la máquina de lavar, nada de nada, porque no lo necesitaba.
Ahora sí, ahora soy feliz y ahora sí soy alguien de muy importante, no aquí en la tierra, en el Universo, soy importante porque apliqué lo que aprendí, porque he reconocido lo que me enseñaron, porque he apreciado aquel dolor, ahora es miel y vengo a recibir mieles, vengo a recibir mieles porque he reconocido que existe la Luz Divina y es donde iré.
El resto no tiene importancia y ahora os puedo decir que he visto una foto está bellísima por dentro y por fuera. Siempre ha sido bella pero ahora más aún le queda un poquito de quitarse algunos puntitos, pero hablaremos, pero ahora sí, ahora es bella dentro y fuera.
Ahora en esa escuela los monitores y formadores están orgullosos de ella, ha dado un ejemplo muy grande, de la época de sus estudios, había varios, solo ella ha tenido un resultado ejemplar, los otros No, hasta hoy no he visto, o no me han dicho, porque os hablo de lo que me dicen, os hablo de algunas cosas que conozco, pero no tenéis que daros por aludidos, si os dais por aludidos me encontraré y orgullosa, porque quiere decir que os parecéis a esas personas, pero yo nunca digo nombres, Servidora, no, solamente lo que conozco o lo que me han dicho, de fuente segura, si es para mentir no puedo, así que los ángeles dijeron, vamos a continuar en este banco.
Ahora comprendemos que hay que terminar el ciclo y que hemos venido solo por el Alma, el Alma es lo único que existe, el Alma viene de las estrellas, porque somos estrellas y cuando dejamos nuestro cuerpo en el último viaje, incinerado o bajo tierra, volvemos de nuevo, nuestra Alma a la Luz Divina de donde viene a las estrellas.
Eso es lo que hay que comprender en este mensaje, somos estrellas y volvemos al firmamento, no hay muerte en el firmamento, cuando se apaga una estrella vuelve a nacer otra de esa explosión, cuando muere un planeta vuelvan a hacer otro con todo lo que recoge del Universo, por eso nuestra existencia es infinita, pero no el cuerpo.
El cuerpo es egoísmo, prepotencia, interés, maldad, no nos dejemos llevar, no permitamos abrir la puerta de los amiguitos del bajo astral, porque hoy los jóvenes están perdidos, sin excepción, están perdidos, por el WhatsApp, por YouTube, por Instagram, por X, por Y, por Z, por todo lo artificial, todo lo que no existe se han perdido y es una generación perdida.
No habrá generación, estas generaciones están perdidas a vosotros que estáis escuchando, mis semillas, reflexionar para poder ayudarlas aunque sea inútil intentémoslo, Servidora cuando se mira en el espejo me dice mi edad pero Servidora la rechaza y dice, no, no, si parezco un pergamino, yo cojo la plancha de planchar la ropa y me voy a planchar la cara, pero yo tengo otra edad, tengo la edad de mi corazón y de mi amor y esa edad es siempre de una niña, esa edad es siempre de la juventud, esa edad es del sueño, de la ilusión, de la risa y de la vida.
Claro, que el cuerpo no vale, qué diría yo, ni un pedo de conejo, ni una caca de rata, ¿qué hay más pequeño? de pulga, no vale, no vale nada, pero sí ¡mis ganas de vivir! ¡mis ganas de luchar por ustedes! ¡de daros mi amor! de daros lo mejor, ¡el néctar del Universo!
Continuaremos con los ángeles y así irá alimentando vuestras Almas, con todo mi Amor, con toda la sonrisa, con toda la alegría.
Os amo,
Vuestra Jardinera