
🎧 Escucha el Mensaje en la voz de La Jardinera
Una vez, yendo al Camino de Santiago, había una aldea (una aldea es un pueblecito pequeñito, pequeñito) estaba muy apartado de las ciudades. Claro ahí nadie pasaba, pero que casualidad que al anochecer hay un grupo de chicos (jóvenes) que iban andando y de pronto vieron un farol. Una luz, o una linterna que estaba encendida, “¡Ah, vamos a ver!." Se acercaron y al llegar había un hombre que estaba sentado con su farol.
Y al verlo dijeron los jóvenes ¡pero, si es ciego!, ¡es ciego! ¿¡Cómo es posible que un ciego pueda llevar una linterna si no la ve?! y empezaron a reírse de él, se rieron y dicen “pero vamos a ver.”
Era mayor ya el señor. - “Abuelo, ¿por qué lo lleva, si usted no lo ve?, si no puede verlo. ¡¿A qué le interesa?!
Y el otro también, empezaron todos los jóvenes, se reían, decían comentarios. Lo que siempre pasa cuando hay un grupito. Y de pronto ese señor dijo:
-“sí, es cierto, soy ciego así nací y cada noche, cada noche, es decir cuando se acuesta el sol, al atardecer, enciendo esta linterna o farol como queráis y salgo en el bosque a andar.” Y lo miraron de nuevo,
-¿pero qué mira? ¿qué quiere ver?
-”No, lo que quiero es que gente como vosotros, al ver la luz no se pierdan, no se caigan y puedan llegar a destinación. Si no hubiera esta luz, ¿hubieran encontrado el camino?”
Entonces los jóvenes se miraron entre ellos ¡y les dio vergüenza! Y dijeron, “¿creo que hemos exagerado no? - “sí”.
Y le dijeron, “discúlpenos señor, discúlpenos”. Verdaderamente no habíamos comprendido que aunque usted tiene la luz nosotros, somos los ciegos.
Y así, aprendemos que no siempre hay que juzgar el ¿por qué? hace tal cosa o lleva luz o está en la oscuridad.
Siempre hay una razón, siempre y esa Luz es la que llevamos dentro y que reconoció al anciano. El guía, que siempre está al lado de vosotros. Que os acompaña como vuestro Ángel de la guarda y que siempre va con la Luz para cuando tenéis miedo, cuando tenéis inseguridad, cuando dudáis.
Con todo mi amor,
La Jardinera